¡PROLETARIOS
DE TODOS
LOS PAISES UNIOS!
pS
ORGANO DEL COMITE CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA
Año XLVII. Núm. 14
El PCE y la democracia
5 de abril, 1977
Una legalización indispensable
La legalización del PCE se ha convertido en la cuestión decisiva
del tránsito de la dictadura a la democracia.
Si el PCE no fuese legalizado ninguna pieza política estaría en su
sitio. La confusión actual, expresada en el hecho de que a poco
más de dos meses de las elecciones ningún partido sepa en qué con-
diciones va a ir a ellas —y ni siquiera sí van a tener realmente lugar—,
se vería sumamente agravada. Tanto el Gobierno como los partidos
democráticos se encontrarían en un “impasse”. Todo el proceso de
cambio quedaría comprometido.
Sin la legalización del PCE —y de
los demás partidos que la han solici-
tado— las elecciones resultarían una
farsa. ¿Podrían participar dignamen-
te en ellas las fuerzas democráticas ya
legalizadas? Algunas han dado a en-
tender claramente que se absten-
drían. En cualquier caso los votantes
de izquierda serían empujados a la
abstención, pues no se reconocerían
en los protagonistas de ese juego. Los
partidos reformistas y moderados se-
rían desplazados artificialmente hacia
la izquierda, alejándose de su electo-
rado natural. Quedarían dueños del
terreno la derecha neofranquista y el
centro originario del franquismo. Lo
que conduciría a la instalación de un
contínuistmo descarnado que no enga-
ñaría a nadie, ni en España ni en el
exterior.
El sistema político salido de esta
combinación carecería de toda autén-
tica legitimidad; entrarfamos en una
situación de inestabilidad, anarquía y
dictadura semejante a las que sufren
los países del cono sur de América.
Conviene no olvidar que en los dos
primeros meses de este año la infla-
ción ha subido al 6 por cien, y el pa-
ro sigue creciendo. Que es urgente
restablecer la confianza del país en el
CC.OO. Y USO:
POR LA LIBERTAD
SINDICAL
Por la libertad
sindical, por
el puesto de
trabajo y
contra
los despidos,
por la libertad
de huelga,
por que la
solución a la
crisis no
recaiga sobre
sus espaldas,
Comisiones
Obreras y
la Unión Sindical
Obrera, han
llamado a los
trabajadores a
hacer oir
su VOZ
el día 15,
a imponer
su presencia.
sistema polftico-económico y que es-
to no es posible sin ir limpiamente a
la democracia.
La voluntad democratizadora del
presidente Suárez —y de quien se en-
cuentra tras él— y su sentido de res-
ponsabilidad por el Estado, se hallan
ante el “test”” decisivo. Al Gobierno
no le queda otra solución que agarrar
el toro por los cuernos e inscribir en
el registro al PCE y a los partidos que
lo han demandado. Sin esperar a ha-
cerlo a unas horas antes de fas elec-
ciones, lo que equivaldría a dejarnos
fuera de juego, ni arbitrar fórmulas
sucedáneas que aumentarían la ya
enorme confusión electoral.
Legalizar al PCE dinamizaría toda
la vida política del país y fortalece-
ría a todos los partidos democráticos
favorables al cambio, quienes recu-
perarfían así a sus electores naturales,
que la derecha continuista trata de
secuestrar.
Además se abriría la posibilidad de
hacer frente, de forma constructiva, a
los problemas de la crisis económica.
Un error muy frecuente de políti-
cos y comentaristas en este país es ra-
zonar olvidando la realidad española,
como si estuviésemos en una demo-
cracia estabilizada.
Ciertos comentaristas incurren en
ese error cuando piden que cada par-
tido se presente a las elecciones con
soluciones partidistas. Algunas se di-
rigen a nosotros extrañándose de que
no propongamos soluciones comunis-
tas, de que seamos moderados y no
estemos saliendo a la calle a cada
paso.
Por su parte, algunos políticos de-
mócratas cometen el mismo error
cuando muestran su impaciencia por
diferenciarse radicalmente de los co-
munistas y oponerse a nosotros. Ese
error puede llevarles, tal como están
las cosas, a permitir la victoria de la
derecha neofranquista en las eleccio-
nes senatoriales, por no hacer un
acuerdo que incluya al PCE.
Unos y otros olvidan que estamos
saliendo de una dictadura de corte
fascista, en el contexto de unas ins-
tituciones de Estado que son las del
régimen que se trata de superar; que
las cartas de juego de que dispone la
democracia son contadas y que si lo
olvidamos, atguien puede romper la
baraja y retrotraer la situación al
punto en que estaba hace año y me-
dio, sino peor. ,
Para salir de esta situación, es decir,
para pasar a la democracia, las solu-
ciones tienen que ser obligadamente
democráticas, inspiradas en la volun-
tad de conseguir el más amplio con-
senso en torno a ellas.
No estamos en la situación de Fran-
cia, con una democracia estabilizada,
donde izquierdas y derechas, en el
marco de una constitución común-
mente aceptada, pueden disputarse
electoralmente la hegemonía, sin po-
ner en peligro las libertades.
Estamos en España, donde la iz-
quierda y la derecha democrática te-
nemos un mismo objetivo: salir de la
dictadura e instalar la democracia.
Hoy, para comunistas, como para
socialistas, liberales, democristianos y
centristas auténticos, esa es la cues-
tión esencial. Si no nos coordinamos
para conseguir la libertad, tendremos
otra vez dictadura.
En estas condiciones, los comunis-
tas propugnamos soluciones que algu-
nos consideran moderadas porque
obramos con sentido de la responsa-
bilidad. Si hiciéramos otra cosa, se-
ríamos unos demagogos y la clase
obrera y las fuerzas de la cultura que
representamos pagarían cara nuestra
demagogia. Los mismos que hoy nos
critican por moderados, nos echarían
mañana en cara, amargamente, nues-
tra irresponsabilidad.
Pero los demás partidos y grupos
democráticos se encuentran en una
situación semejante. Remamos en la
misma galera y llegaremos a buen
puerto O naufragaremos juntos. Por
eso tenemos que remar al unísino.
Cuando desembarquemos en la de-
mocracia, cada uno podrá irse por su
lado; hacerlo antes sería suicida.
España se encuentra en una situa-
ción análoga, en ciertos aspectos, a la
que hubo en Europa occidental en
1945, cuando se pasó del fascismo a
la democracia, con una política de
unidad nacional que iba desde la de-
recha a la izquierda. Sólo que en
nuestro país, la situación, por las pe-
culiaridades de nuestro proceso polí-
tico, es aún más difícil. Y exige más
sentido de responsabilidad por parte
de todos.
y
“Ley sindical”
Precio: 15 Pts.
Euskadi
Aberri Eguna
y amnistía
10 de abril:
Una convocatoria unitaria.
(Página 5)
Campo
No sólo en
las heladas
está el mal
Cada año Jos agricultores tiene
que cargar con los riesgos del clima,
sin que las subvenciones lleguen a
los realmente afectados, sin que
exista un seguro que impida el paro
y la especulación.
(Página 7)
Un esbozo.
de encuesta
¿Que piensa
el “ama
de casa”?
Un esbozo de encuesta realizada
por “M.O.” directamente en la ca-
lle. La visión directa, real, de un
centenar de mujeres sobre las elec-
ciones, los partidos, los políticos...
(Página 2)
Trabas a la
auténtica libertad
UNA DECLARACION DE
NICOLAS SARTORIUS
A “MUNDO OBRERO””
La Ley aprobada en las Cortes, no
significa, en absoluto, el recono-
cimiento de la libertad sindical.
Por un lado, queda en pie todo el
aparato verticalista en la forma ac-
tual de la AISS. Por otra parte, no
se devuelve el patrimonio sindical
a los trabajadores. Se impide la sin-
dicación de funcionarios y otros
sectores. No se contempla un reco-
nocimiento automático de las cen-
trales obreras,
De todas formas, la posibilidad de
legalización que contempla la Ley
es asunto que deberán estudiar en
detalle, decidir de manera colectiva
y, a ser posible, de acuerdo, las cen-
trales sindicales.
La Ley contiene, además, un filo
cara a fomentar la división y el gre-
mialismo en el movimiento obrero,
sobre todo en el artículo en que se
habla de que se podrán crear asocia-
ciones de rama.
Desde nuestro punto de vista, y al
margen del texto de la Ley, cree-
mos absolutamente fundamental la
presión de los trabajadores para
conquistar esta libertad sindical, el
derecho de huelga, contra los despi-
dos, en la línea de la convocatoria
de USO y CC.OO. para el 15 de
abril. -
La Ley establece que, en un plazo
de 20 días, el Gobierno tendría la
facultad de pasar a la autoridad ju-
dicial a cualquier central o asocia-
ción que se constituyera. Con lo
cual nos podríamos encontrar con
una discriminación, o en todo caso
con una dilación, en cuanto a la le-
galización; y, además, con la posibi-
lidad de que la autoridad judicial re-
solviera de forma negativa dicha le-
galización.
MUNDO OBRERO / 2
Un esbozo de encuesta
¿Qué piensa el
“ama de casa”:
'
Nueve millones de mujeres, de las que arrastran el carrito de la compra toda su vida, se acercarán a las
urnas en las próximas elecciones con un desconocimiento casi absoluto de los partidos que aspiran al
Gobierno, y de las ideas e intereses que representan, pero con ideas bastante precisas acerca del sistema
de vida que les gustaría ver en el país. Hemos pedido a nuestra compañera de redacción Aurora Martín
salga a la calle a captar a lo vivo algunos testimonios de lo que “el ama de casa piensa”. Ella ha hablado
con cerca de un centenar. No pretendemos, sin embargo, que el resultado sea “una encuesta”. Nos fal-
tan los medios. Pero como Aurora ha trabajado con toda seriedad, y no nos “embellece”” los trozos de
realidad que ella ha captado, creemos que estas conversaciones con “amas de casa” nos ayudan a todos
al mejor conocimiento de lo que “el ama de casa” piensa.
De casa al mercado, del colegio a
casa y algún rato en el parque, si lo
hay, cuando hace buen tiempo. Mu-
cha televisión, muy poca prensa; mu-
cho guisar, fregar y comentar con las
vecinas. Dos o tres hijos, y un marido
cuya mentalidad suelen compartir,
pero cuyas ideas, una por una y pun-
to por punto, suelen desconocer, y
muy poco tiempo útil para sí mis-
mas: nueve millones de españolas al
margen de la vida política del país,
pero arrastrando, como el que más,
sus consecuencias allí donde más cla-
ramente se viven, en la vida diaria.
Ellas son mucho más que el trabajo
anónimo de la madre abnegada y la
esposa sacrificada. Son miles de horas
de trabajo que el capital y su Estado
se ahorran diariamente a cambio de
nada; son la más firme garantía con
que cuentan ambos para la reproduc-
ción del sistema de explotación vi-
gente en nuestra sociedad: un ejérci-
to de ciudadanos aislados en el ámbi-
to doméstico, y absolutamente de-
pendientes profesional, económica y
legalmente. Vulnerables al máximo a
las manipulaciones ideológicas, y de-
fensoras de un conservadurismo que
ellas identifican como su única garan-
tía de seguridad. Un ejército que in-
culcará a la familia los mismos valo-
res que se ve obligado a practicar.
Calar políticamente en la mentali-
dad del ama de casa no es, sin embar-
go, una tarea difícil porque sus pro-
blemas y aspiraciones son profunda-
mente revolucionarias, como se des-
prende de un análisis objetivo de su
situación, y como confirma, en este
caso, una encuesta realizada por
**M.O.””, El problema es, una vez más,
la manipulación de esas aspiraciones
que cotidianamente se ejerce desde la
derecha, y la doble dificultad que
existe para llegar con la verdad políti-
ca a las amas de casa, mucho más des-
informadas y escépticas a este respec-
to que los hombres.
Hemos recorrido diversos barrios
de Madrid; barrios obreros donde las
mujeres sólo pueden ser abordadas en
la cola del autobús, o mientras espe-
ran que les llegue la vez en la tienda;
urbanizaciones del extrarradio donde
las jóvenes amas de casa llenan los
parques infantiles a la salida de los
colegios; los barrios elegantes, donde
el ama de casa toma el aperitivo a la
una con las amigas, y el parque del
Retiro, donde coinciden todo tipo de
mujeres un domingo de sol por la
tarde.
Se les ha preguntado sobre las elec-
ciones; si es un tema que les interesa,
que les parece importante. Si piensan
votar y si conocen las ideas de los dis-
tintos grupos o líderes; si prefieren la
derecha, el centro, o la izquierda, y
qué cosas exigirían al programa de un
partido como más importantes a rea-
lizar en el país a su juicio. Si votarían
como les aconsejara su marido, y si
estaban de acuerdo en estar dedica-
das a lo que en el D.N.I. se califica
como “sus labores”. Si prefieren que
la sociedad cambie, o no.
La mayoría de las mujeres encues-
tadas dicen no saber aún qué tenden-
cia prefieren, un porcentaje bastante
amplio dice que prefiere la izquierda,
y Otro parecido, la derecha, aunque
incluyendo reivindicaciones de iz-
quierda y sin argumentar su prefe-
rencia: “Pues yo la derecha, que es lo
que ha habido siempre, ¿no?”,. “Yo
prefiero la derecha; no sé, porque es
lo que va con mi forma de ser”*. “La
derecha, desde luego; yo soy muy ca-
tólica”. “No sé. Porque me gusta”. Y
por derecha entienden “Alianza Po-
pular”.
De todas las interrogadas sólo un
10 por cien se ha negado a contestar.
El resto se ha manifestado mayorita-
riamente interesado por el tema de
las elecciones, y decidido a votar. Al-
guna que otra ha preguntado qué era
eso de las elecciones, y una vez acla-
rado, han considerado que les parecía
bien. Muchas se declaran interesadas,
pero con el tonilio del que intuye
que la respuesta es de cajón, más que
por un interés auténtico. Muchas, las
más jóvenes, se muestran realmente
interesadas; las menos dicen que la
política no les importa, que no tie-
nen tiempo ni ganas que dedicarle, o
que voten lo que voten, va a dar lo
mismo (las no tan jóvenes, de barrios
obreros), y comentan “menos hablar
y más actuar, que en la televisión es-
tán todos muy bonitos, pero luego
no hacen más que llenarse los bolsi-
llos”.
Lo que seguidamente se pone de
manifiesto es que no conocen lo que
cada partido propone: “Todavía no
estoy enterada”, “los partidos es que
no informan”, “no sé lo que dicen;
procuraré enterarme”, “yo no me
aclaro con tanto partido, porque,
además, todos dicen más o menos lo
mismo. Pero, ia ver!, tendremos que
enterarnos”.
“El problema es la manipulación de sus aspiraciones, objetivamente revolu-
cionarías, que se ejerce desde el poder”,
Sólo cinco o seis mujeres dijeron
que sus maridos las informarían, y
que votarían lo que ellos pensaran
mejor.
Tampoco delimitan las tendencias
(derecha, centro, izquierda), salvo
una minoría que elige la derecha, y
otra minoría, bastante más amplia
que elige la izquierda. El centro sólo
lo nombró una mujer.
Ante la pregunta de la tendencia
que les gustaría ver en el gobierno,
muchas han contestado con la pala-
bra Socialismo: “El socialismo, ¿qué
es? ¿derecha, o izquierda?, pues yo
prefiero éso”. “Yo prefiero un socia-
lismo, pero no demasiada sujección;
que se viva bien”. *“Yo hacia el socia-
lismo porque es lo más justo”. Sólo
dos mujeres se han referido concreta-
mente al Partido Comunista; “Me
gusta la izquierda, pero no el comu-
nismo porque es una dictadura, pero
de todos; el marxismo leninismo, o
como se llame, no respeta la propie-
dad privada”, dice un ama de casa
de 25 años, con un hijo, y que traba-
ja fuera de casa. Otra comenta que a
ella no le gusta ni la izquierda, ni el
comunismo. Y ahí se acaban las refe-
rencias explícitas al Partido, que co-
mo sigla, es presumiblemente el más
lejano al ama de casa, ante la que de-
be representar casi a la perfección ese
papel de ogro que la dictadura le ha
otorgado. Pero en cuanto a línea,
puede considerarse más cerca de ella
que toda la derecha y el centro jun-
tos, teniendo en cuenta su situación,
- Cambiar la vida, Cambiar la Historia
TVE:
El árbitro electoral
De todas las exigencias que la oposición demo-
crática debe plantear al Gobierno en sus negocia-
ciones, una debe privar sobre las otras: la estricta
neutralidad de TVE ante las elecciones. Si esta es
una reivindicación fundamental en países de larga
trayectoria democrática como Italia o Francia, más
previa es en España, donde TVE va a ser el único
medio de presión ideológica para diecisiete millo-
nes de electores. En un artículo de evidentes eflu-
vios conservadores y anticomunistas, el periodista
francés Fontaine aportaba en Le Monde el dato de
que sobre un total de veintidós millones de votan-
tes españoles potenciales, diecisiete no eran lecto-
res habituales de publicaciones periódicas. Esos
diecisiete millones de votantes van a decidir su vo-
to según su sabidurfa convencional y según los re-
clamos audiovisuales: propaganda mural, oral, ra-
diofónica, televisiva...
Neutralizar un aparato ideológico como la TV es
difícil en cualquier realidad estatal. La ideología
no se trasmite sólo mediante mensajes políticos
explícitos, sino mediante cualquier imagen y soni-
do. Un vestido puede trasmitir ideología, una sií-
tuación, una canción, un simple paisaje sonoro de
sintonía. Eso es imposible neutralizarlo. Pero sí es
5 de abril, 1977
posible medir y bien medir el tiempo de mensaje
político explícito quese reserva aformaciones y lí-
deres políticos y no sólo el tiempo, sino también
la manera cómo se trasmite ese mensaje político.
El cómo se trata luminotécnicamente al personaje,
el ángulo facial que se le escoge, todo es lenguaje y
puede ser lenguaje favorable e desfavorable a la ho-
ra de conformar una imagen, Los especialistas en
valoración de imagen llegan a sutilezas conmovedo-
ras. Por ejemplo, han aconsejado a Mitterrand que
se sierre suavemente los colmillos porque cuando
sonríe su rostro adquiere connotaciones draculoi-
des. Mitterrand tiene un gran cariño a su dentadura
El ZURDO
y se resiste, pero pondría la mano sobre el fuego a
que antes de las próximas elecciones legislativas
francesas, el líder socialista se sierra todo lo que
tenga que serrarse.
Es lógico que en el seno de la izquierda de toda
la vida, haya una resistencia pudorosa a entrar en
ese carnaval de apariencias exigido por el desaffo
electoral. Pero no es menos lógico que se haga el
esfuerzo racional de entrar en el Juego para luchar
con las menos rémoras posibles. No exigiría yo de
mis camaradas candidatos que se limaran los colmi-
llos. Pero sugerirlo, ¿por qué no?
M. SANCHEZ MOLBATAN
y lo que ella misma exige a los pro:
gramas, que no es fácil arrancárselo:
unas se lo toman a chirigota, otras no
saben qué decir, porque nunca se
plantearon la posibilidad de poder
decirlo, pero entre bromas y dudas,
ha salido lo siguiente: trabajo, liber-
tad, paz, escuelas gratis, casas baratas
y buenas para todos, que no suba la
vida, guarderías, derechos para la mu-
jer, que los políticos cumplan lo que
prometen, “cualquier cosa que quie-
ran atender, porque hay tantas, y to-
das están tan mal...” y lo que en va-
rías ocasiones ha salido a relucir con
parecidas frases: “Que miren por el
obrero” y “más igualdad”.
Casi todas piensan que coincidirán
con los maridos, pero porque son de
la misma opinión, no por aquello de
que “dos que duermen en un mismo
colchón, se vuelven de la misma opi-
nión””, aunque las más jóvenes a veces
dicen saber que sus maridos no vota-
rán como ellas, y las menos jóvenes a
veces confían en lo que les cuente el
marido a la hora de elegir candidato;
o simplemente no tienen más reme-
dio que hacerlo porque ni siquiera les
deja contestar a esta encuesta: senci-
llamente, el marido toma la palabra
cuando ve que se dirigen a su mujer,
y dice “váyase usted que aquí no la
van a responder nada”, a lo que ella
sonríe tristemente, como quien está
acostumbrada a esta clase de palos, y
se sorprende un poco de la sorpresa
que causan en los demás.
He sacado la impresión, confirman-
do una idea previa, de que nadie es
de derechas con conocimiento de
causa y sin grandes privilegios que de-
fender. Que menos pueden serlo las
personas que no viven esa clase de
realidad artificiosa (por su trabajo y
relaciones sociales) que permite escu-
darse en ella para negar lo evidente:
las personas como el ama de casa,
que tienen que cargar con las solucio-
nes últimas, las más perreras, de las
crisis (económicas o políticas) echan-
do cuentas, trabajando el doble y su-
friendo cara a cara la escasez, el paro
y las mil deficiencias de la calidad de
la vida bajo el capitalismo. En ellas,
como en la sociedad entera, existe en
estos momentos Una conciencia me-
jor o peor definida, de injusticia que,
junto al deseo de una vida mejor, pa-
cífica y tranquila, constituyen el nú-
cleo de sus aspiraciones políticas.
Los manipuladores tienen en el
ama de casa una buena tajada a la vis-
ta, pero que no les va a durar como
les ha durado mientras han monopo-
lizado el poder, porque en la demo-
cracia las mentiras se notan más, y
acaban volviéndose contra sus gesto-
res.
Y si hay mentiras frágiles en la so-
ciedad española, una de ellas es ese
título de reina del hogar que se le
concede a la mujer casada mientras se
la mantiene “la pata quebrada, y en
casa”, como demuestra la encuesta,
en la que el 80 por cien de las inte-
rrogadas se manifiestan, con suspiros
incluidos, a favor del trabajo fuera de
casa; y en éso han coincidido tam-
bién las que prefirieron la derecha.
Aurora MARTIN
¡PROLETARIOS
DE TODOS
LOS PAISES UNIOS'
REDACTORES Y COLABORADORES
Carlos Alvarez, Andreu Anglada, José Arnal, Josu Azurmendi, Alejandro Coca, Alberto Duero, Miguel Esteban, Jesús
Izcaray, C. Martín Muñoz, Francisco Ortiz, Carlos P. País, Andreu C. Serra, M. Sánchez Molbatán, "El Zurdo”, R.
Vázquez Prada, Pedro Valdés. Secretario de Redacción: Antonio Mullor. Confección: Andrés Moreno.
Director: FEDERICO MELCHOR
Ante el fallo del Supremo
Una grave crisis
COMUNICADO DEL
COMITE EJECUTIVO DEL
PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA
Las decisiones adoptadas por el Pleno del Tribunal
Supremo y por la Sala IV del mismo en relación con
el procedimiento para legalizar al Partido Comunista
de España y otros Partidos y Organizaciones, han
abierto una grave crisis política.
El Comité Ejecutivo del Partido Comunista de Espa-
ña considera que estas decisiones del Tribunal Supre-
mo colocan al Gobierno ante la responsabilidad de re-
solver sin más dilaciones la legalización del PCE y de
los demás partidos y organizaciones pendientes de re-
conocimiento. Si no lo hiciere, el Gobierno dimitiría
de un compromiso, proclamado y asumido con ia Ley
de Reforma Política.
El Comité Ejecutivo estima que ha llegado la hora
de poner fin a las vacilaciones y contradicciones que
aún presiden la vida política del país. Amplios secto-
res sociales desconfían de la transparencia y la limpie-
za de las elecciones anunciadas. La legalización del
Partido Comunista de España es la piedra de toque de
la sinceridad de los propósitos democratizadores del
Gobierno y el síntoma de los cambios que las masas
populares esperan. Si esto no se produjera, se pon-
drfan en peligro las elecciones y se daría en tierra con
el proceso de democratización cuya apertura recla-
man todos los pueblos de España.
En nuestro país sigue el duelo entre la reacción neo-
franquista y la democracia. Su desenlace no se ventila
El Comité Ejecutivo del Partido Comunista de Espa-
ña invita a todos los Partidos de la oposición demo-
crática, a las Organizaciones y Asociaciones de masas,
a reclamar del Gobierno la inmediata legalización del
PCE y de los demás partidos y organizaciones. La li-
bertad de los partidos políticos democráticos es una
exigencia de las clases populares, que los necesitan co-
mo el aire que respiran para defender sus derechos e
intereses sociales. La legalidad del PCE no es un pro-
blema exclusivo de los comunistas: es el problema de
la democracia española en su conjunto.
El Comité Ejecutivo del Partido Comunista de Espa-
fía declara que los comunistas proseguirán audazmen-
te la actividad encaminada a afianzar la presencia del
Partido en todos los campos en que se despliega la lu-
cha por la reconciliación y la convivencia democrática
de los españoles. Con la misma serenidad que ayer
respondimos a las provocaciones sangrientas del bún-
ker, respondemos hoy a las intrigas y torpedeamien-
tos con los que, en el mejor de los casos, se quiere re-
trasaro impedir la actividad política del Partido hasta
las vísperas electorales, a fin de reducir al mínimo la
presencia comunista en las futuras Cortes.
Hacemos un llamamiento a nuestros afiliados y sim-
patizantes a reforzar el Partido, a intensificar el es-
fuerzo para edificar ese gran Partido Comunista de
“""Gnaicamente en el Tribunal Supremo o en el Consejo
de Ministros; se ventila principalmente con la partici-
pación más activa e intensa de todas las fuerzas demo-
cráticas, de la clase obrera, de los campesinos, de los
intelectuales, de todo el pueblo en el proceso de con-
solidación y ensanchamiento de las posiciones demo-
cráticas, aún débiles e inseguras, que vamos conquis-
tando.
ria del pueblo.
masas, que garantice hoy el avance hacia la democra-
cía sin que se detenga o se desvie, y mañana la conso-
lidación definitiva de un régimen democrático abierto
al progreso, a la posibilidad de transformaciones eco-
nómicas y sociales, conforme a la expresión mayorita-
2 de abril, 1977
Prohibido el mitin USO-ECOO Ed E
Una nueva discriminación
contra la clase obrera
“Una vez más, compañeros, el Gobierno discrimina a la clase obrera. Hace unos
días tan solo, aprobando unas normas que establecen el despido libre, hoy, pro-
hibiendo un acto pacífico...” Francisco Garcfa Salve, el “cura Paco”, hablaba así
a los miles de trabajadores madrileños congregados en las inmediaciones de la
plaza de toros de Vista Alegre, en la barriada obrera de Carabanchel, el sábado 2,
a las seis de la tarde. El mitin convocado conjuntamente por USO y CC.OO.,
“contra el paro, el despido y por la libertad sindical”, y en el que iban a interve-
nir dirigentes de ambas centrales sindicales, había sido prohibido por el goberna-
dor civil de Madrid... Apenas hacía una semana que el mismo gobernador civil
había dado su autorización para la celebración de otro mitin, en la misma plaza
de toros, convocado por el PSP.
La prohibición se conoció el jueves.
Y ante ella, USO y CC.OO. hicieron
público un comunicado en el que ex-
presaron su “más enérgica protesta”
intentando las gestiones necesarias
con objeto de que el acto pudiera ce-
lebrarse.
No obtuvieron ningún resultado...
Pero, a partir de las cinco de la tarde,
miles de trabajadores, muchos de
ellos con distintivos de USO y
CC.OO. en las solapas y otros con
pancartas, fueron llegando a la plaza
de toros de Vista Alegre. Allí estaban
ya varios jeeps de la Policía Armada
y de la Guardia Civil. En las cercanías
de la plaza, compañeros de CC.OO,
vendían “Unidad Obrera”, el perió-
dico de la Unión Sindical Obrera de
Madrid.
Cerca ya de las seis de la tarde —y
luego de haberse marchado bastantes
trabajadores— permanecían en las ca-
lles próximas a la plaza más de diez
mil trabajadores. Entonces, y ante la
imposibilidad de celebrar el mitin
previsto, se hizo un mitin improvisa-
do, en el que, subidos a la caja de un
camión, algunos líderes de USO y de
CC.OO. dirigieron la palabra a sus
compañeros.
El “cura Paco” y Pedro Zea expli-
caron a sus compañeros la actitud de
la autoridad gubernativa y, luego de
pedir serenidad, convocaron a la Jor-
nada Unitaria de paros y asambleas el
próximo día 15. Los gritos de “Liber-
tad sindical” y “Viva la clase obrera”
sonaban con fuerza y, mientras, la
fuerza pública iba tomando posicio-
nes en torno a los trabajadores reuni-
dos. En un momento dado, y sin pre-
vio aviso, la fuerza pública comenzó
a lanzar bombas de humo. Una de las
cuales golpeó a un joven obrero en
pleno rostro. Poco después, Policía
Armada y Guardia Civil cargaban
contra los presentes y herían a algu-
nos otros trabajadores...
A partir de este momento, los tra-
bajadores desarrollaron diversas ma-
nifestaciones por las calles de Cara-
banchel. La fuerza pública cargó de
nuevo, golpeando a los trabajadores,
incluso con las culatas de sus fusiles,
y deteniendo a algunos de ellos.
R.v.P.
El día 15
Los trabajadores
contra el paro,por
la libertad sindical
Por el puesto de trabajo y contra los despidos; por el seguro de pa-
ro y por unas pensiones suficientes; por una verdadera y plena liber-
tad sindical y contra el engaño franquista que la pasada semana han
aprobado las Cortes. Por estos tres puntos, tan sentidos, tan necesa-
rios, tan fielmente indicadores de la dramática situación en que se en-
cuentran los trabajadores, el día 15 va a luchar el movimiento obrero.
No se pretende repetir viejos esquemas, movilizaciones como las del
12 de noviembre o la del 26 de enero: aquellos eran otros momentos;
la dinámica de la lucha plantea situaciones cada vez nuevas y distintas
de las anteriores.
De lo que hoy se trata es de llamar
la atención de todo el país, de todos
los trabajadores, hacia los problemas
de la clase obrera. Hacia unos proble-
mas que la dinámica de la política
muchas veces hace olvidar, o muchos
quieren olvidar. Pero que la realidad
de los hechos va a imponer, porque
los problemas no se resuelven olvi-
dándolos. El paro, que ha llevado al
desempleo a más de un millón de tra-
bajadores, que asola regiones como
Andalucía, Canarias y Extremadura,
que crece sin descanso, en contra de
lo que dicen —y existen argumentos
de peso para afirmarlo—, las estadís-
ticas oficiales. Los despidos constan-
tes que llevan a cabo los empresarios,
apoyándose en las cada vez mayores
facilidades legales que les concede el
Gobierno. La estrechez del seguro de
paro, que afecta como mucho a un
cuarto de los desempleados y de ma-
nera totalmente insuficiente. Las
pensiones ridículas para enfermos, in-
válidos, viudas y jubilados. Estos son
los problemas de la clase obrera. Y
que nadie diga que no existen. Que
nadie diga que no son angustiosos.
POR LA LIBERTAD SINDICAL
Y además, la libertad sindical: la
necesaria libertad sindical, sin la cual
va a ser imposible resolver éstos y
otros muchos problemas de los traba-
jadores. Las dos centrales obreras
—Comisiones Obreras y USO— fir-
mantes de la convocatoria, son some-
tidas diariamente al juego de poder
hablar con el ministro de Relaciones
Sindicales en calidad de organizacio-
nes representativas de los trabajado-
res y de ver cómo sus actos son sus-
pendidos, cómo se les impide llevar a
cabo sus tareas sindicales,
Y lo que es ya casi increíble, y por
ello intolerable, es que ese mismo mi-
nistro, dialogador y aparentemente
tolerante, sea el gestor, con los opor-
tunos añadidos de los procuradores
en Cortes, de una Ley de Asociación
Sindical destinada precisamente a im-
pedir la legalización de esas centrales
sindicales que han demostrado, y has-
ta los patronos lo saben, ser los au-
ténticos exponentes de los trabajado-
res.
La libertad sindical, a la luz del
proceso político que conoce el país y
de cuyos rasgos positivos son-los tra-
bajadores los primeros responsables,
se coloca en un primerísimo lugar de
las necesidades del movimiento obre-
ro. Sin libertad sindical plena no hay
democracia. Y esa libertad sindical, la
de verdad, supone la legalización in-
mediata de todas las centrales sindi-
cales; la disolución lisa y llana de la
Organización Sindical verticalista y la
devolución a los trabajadores del in-
menso patrimonio que la CNS ha ido
acumulando durante estos cuarenta
años; la celebración en las empresas
de elecciones libres, una vez dados
los pasos anteriores, para elegir los
órganos representativos encargados
de negociar los convenios con los pa-
tronos; la revocación inmediata de
los decretos por los que se establece
la huelga ilegal y el despido libre,
aprobados tan sólo hace algunas se-
manas, en plena euforia reformista; y
el reconocimiento, por último, del
pleno derecho de huelga como arma
necesaria de los trabajadores en la
defensa de sus derechos contra los
patronos.
CC.OO Y USO
Comisiones y USO han convocado
a través de un comunicado conjunto.
No han podido hacerlo a través de la
COS, como hubiera sido lógico, por-
que UGT, no puede, según ha infor-
mado, hacer un llamamiento contra
el despido libre y por la libertad sin-
dical sin que antes hayan dimitido to-
dos los jurados y enlaces. “Unidad”,
el órgano de la Unión Sindical de Ma-
drid de Comisiones Obreras, decía en
su último número: “Hay que notar
que la no dimisión de enlaces y jura-
dos no fue obstáculo para que la COS
convocara a la gran acción del 12 de
noviembre ni, mucho antes, para
constituir la propia COS. ¿Qué ha he-
cho a la UGT cambiar tan drástica-
mente de postura hasta el punto de
poner en peligro la existencia de la
propia COS?”
UGT y CNT han firmado un comu-
nicado conjunto en la línea de pedir
la dimisión de los enlaces. UGT, sin
abandonar la COS, ha asegurado que
no volverá a reunirse con Comisiones
y USO mientras no se haya produci-
do esta dimisión. No vamos a entrar
en las razones de esta actitud, entre
otras cosas porque la unidad del mo-
vimiento obrero, está por encima de
todo.
LOS ENLACES SIGUEN
SIENDO NECESARIOS
Pero la dimisión es hoy una posi-
ción peligrosa: en primer lugar, por-
que aunque no dimitan, los demócra-
tas hoy no apuntalan el sindicato ver-
tical que se está cayendo, tras años
de empujar contra él, y muchas ve-
ces desde dentro, mediante esos enla-
ces y jurados representativos; y a la
hora del derrumbe, lo peor que pue-
de hacerse es abandonar la estructu-
ra, porque ello podría servir a los bu-
rócratas para utilizar sus últimos re-
siduos contra los trabajadores: no es
casual el que se rumoree que Fraga y
Alianza Popular tratan de utilizar la
jerarquía vertical para las próximas
elecciones. Hay que estar allí para
evitarlo. Y hay que estar en las em-
presas para evitar que se produzca un
vacío sindical hasta que esas nuevas
estructuras que proponen USO y Co-
misiones, y antes la COS, se hayan
asentado. Y hay que estar precisa-
mente para fortalecer las centrales
sindicales en los sectores más atrasa-
dos del movimiento obrero. Los en-
laces son todavía, y mientras no se
produzca la ruptura sindical, nece-
sarios.
Decfamos al principio que el día 15
no será igual que el 12 de noviembre
O el pasado 26 de enero. La asamblea
obrera en todos los centros de traba-
jo será la nota dominante. Y serán las
asambleas quienes decidan en cada
caso, y sin consignas desde arriba
—aunque en el llamamiento se acon-
seje el paro— lo que ha de hacerse en
la defensa de los puntos de la convo-
catoria. En Euskadi, Comisiones y
USO convocan para el 22. En Catalu-
ña para el día 11, por conveniencia
del movimiento obrero de aquellos si-
tios. No se descarta que a nivel local
participen miembros de otras centra-
les. Es una jornada importante y en
un momento importante, decisivo,
para los trabajadores.
Miguel ESTEBAN
— _—___QQ_m—o—_______ === BB de abril, 1977
MUNDO OBRERO / 4
Cataluña
Ya casi todas las vallas publicitarias están ocupadas por reclamos
electorales de los partidos de la derecha y del centro político cata-
lán. El anonadado ciudadano del principado recibe más de un sobre
diario de tal o cual partido, sin oportunidad de escoger entre alguno
de los numerosos mítines que proliferan por toda Cataluña. Se em-
pieza a vivir cierto clima electoral.
ESÍÉSUVO
Sin embargo, el mismo ciudadano,
si es un trabajador de la construcción
—hay 143.000 obreros de esta rama
en la provincia de Barcelona— tiene
que acudir a la catedral, si quiere dis-
cutir con sus compañeros la revisión
del Convenio. Ni Sindicatos ni el Go-
bierno Civil autorizan la reunión pú-
blica y responsable de asambleas que
permitan encontrar una salida satis-
factoria a una huelga total del ramo
que empezó hace una semana. Y,
además, si este ciudadano siente cu-
riosidad por el programa electoral de
los comunistas, tendrá que hacerse
con algunos de los que se distribuyen
ilegal y masivamente en los furtivos
tenderetes del PSUC que rompen ca-
da día, en numerosos barrios y pue-
blos de Cataluña, el marco estrecho
de la permisibilidad bajo control.
La situación es de gran confusión.
Y no es de extrañar que los millones
que han invertido ya partidos pu-
dientes, como la Lliga Liberal o Unió
Democrática (Democracia Cristiana
Catalana) hayan tenido por el mo-
mento menos eco que el esperado. El
desconcierto provocado por las ambi-
gúedades y contradicciones de la si-
tuación política retrae por el momen-
to a importantes sectores populares
que “no se fian”.
Así, no es de extrañar que eleccio-
nes sea, por el momento, maniobras
preelectorales y no susciten ni entu-
siasmo ni movilización popular. Cata-
luña es hoy un hervidero de propues-
tas y contrapropuestas que dibujan
puesta formulada la semana pasada
por Jordi Pujol, en el sentido de
constituir una candidatura que agru-
pe al PSC —socialdemócrata— y la he-
roica Ezquerra Republicana, los De-
mócratas-cristianos y el támdem Pu-
jol-Trias Fargas, tiende a articular só-
lidamente a este centro y a resucitar,
en cierta medida, la idea de un gran
partido interclasista, unitario, como
lo fue Ezquerra en las elecciones del
32. Sin embargo, la complejidad del
momento político y las exigencias
que se derivan de la conquista de las
libertades democráticas y nacionales
de Cataluña, crean agudas tensiones
en el centro. La intervención de Suá-
rez en la política catalana, a través de
Socias Humbert, alcalde de Barcelo-
na, tiende a inclinar el centro hacia la
Reforma. Aunque el mismo Pujol ha
rechazado públicamente las ofertas
de Socias, calificadas de ““incompa-
tibles con nuestra conocida posición
nacionalista”.
Por otra parte, las concesiones que
se aprecian en partidos como Unió
Democrática, en relación al Consell
General propuesto por el Gobierno,
como alternativa a la reivindicación
popular, han creado tensiones en la
base de algunos partidos democráti-
cos, que han hecho de las reivindica-
ciones catalanas su razón de ser.
Satalla por u
En la izquierda, los socialistas han
dado un gran paso, no exento de ten-
siones, hacia su unidad. La alianza
electoral PSC-PSOE es, efectivamen-
te, el primer paso hacia la creación de
una importante fuerza electoral so-
cialista en Cataluña y, en una pers-
pectiva de futuro de mayor alcance,
hacia la creación del partido socialis-
ta que reclama una vía democrática y
pluralista en Cataluña. La presencia
de un partido socialista fuerte, con
una implantación entre la clase tra-
bajadora, y espacio electoral propio,
aparece como la condición indispen-
sable para la constitución de futuras
alianzas entre comunistas, socialis-
tas y otras fuerzas progresistas, para
la consolidación y profundización de
la democracia.
Mientras tanto, para los comunis-
tas, las elecciones siguen siendo una
batalla para la democracia, cada día.
Y en el momento de escribir estas lí-
neas para la legalización de todas las
fuerzas políticas y sindicales que per-
manecen discriminadas. El PSUC ha
editado ya cien mil ejemplares del
Manifiesto electoral, y todas las Co-
misiones electorales constituidas a ni-
vel comarcal, estudian propuestas
concretas para abordar problemas lo-
cales y sectoriales de las clases popu-
lares de Cataluña. La edición de fo-
lletos, instrucciones para los inter-
ventores, de textos educativos a pro-
pósito de la consulta electoral, de
multitud de carteles presididos por el
emblema electoral y por el slogan:
“Votar PSUC es votar comunista”, la
formación de grupos teatrales que
preparan mítines relámpago, la pre-
paración de un periódico electoral,
con “comics” e historietas, el monta-
je de furgonetas con altavoces para
recorrer todo el Principado, de co-
ches-sanwichs, la realización de los
primeros murales artísticos, en tapias
de algunas barriadas, y otras iniciati-
vas, forman parte de una actividad
que ya está en marcha y que aparece-
rá en toda su dimensión después de
Semana Santa.
Los pueblos de Sevilla
de alguna manera el futuro político
inmediato que resultará de estos
primeros comicios.
La derecha-derecha, hija del fran-
quismo, cuenta con más dificultades
que en cualquier otra parte de Espa-
ña. La operación “nueva imagen”
lanzada por el presidente de la Dipu-
tación, señor Samaranch, y apoyada
por la red de caciques franquistas co-
marcales, tuvo un gran lanzamiento,
pero ha quedado en agua de borrajas.
Pese a los cien millones con que dice
contar la “Concordia Catalana” neo-
franquista, sus compromisos con el
régimen y con las grandes finanzas lo-
cales comprometidas con el poder
central, le restan credibilidad. El
Principado ha conocido en los últi-
mos años un largo proceso de educa-
ción democrática, a la que ha contri-
buido, en lugar destacado, la Asam-
blea de Cataluña, y es muy difícil
que fuerzas políticas que se presen-
tan ahora contra el Estatuto de 1932,
al margen de las reivindicaciones de-
mocráticas, alcancen audiencia ma-
siva.
Todos los observadores coinciden
en que la batalla electoral se dirimirá
entre el centro político catalán y las
fuerzas obreras, De hecho, Jos princi-
pales acontecimientos preelectorales
proceden de estos sectores. La pro-
de
Volviendo a Sevilla, en los últimos
días destaca la gran cantidad de ac-
tos celebrados en pueblos, y su enor-
me contenido político, centrado en
la conquista de la legalidad, reconoci-
miento del Partido y la campaña pre-
electoral. Aparte de los pueblos gran-
des, con organizaciones fuertes, tam-
bién en los pequeños se va superando
la barrera de Jos 100 militantes: Los
Palacios, Brenes, Rinconada, Badala-
tosa, El Viso...
La extensión
Partido
Los comunistas sevillanos han comprendido que Sevilla es algo
más que la capital, y han volcado su actividad en los pueblos. Las
chinchetas blancas en el mapa provincial de la calle Jimios (local del
Partido), van cayendo una tras otra, y no llegan a la docena de un
total de 101 pueblos. En la región ocurre tres cuartos de lo mismo:
en Cádiz hay ya Partido en el 90 por ciento de los pueblos y en Má-
laga solamente permanecen en blanco unas cuantas aldeas de menos
de 500 habitantes.
Pero además del número, importa
la capacidad política de las agrupa-
ciones y su potencial movilizador. Al-
gunos relatos nos lo pondrán de ma-
nifiesto: cuando Manolo Benítez,
miembro del Comité Ejecutivo, can-
didato a las elecciones, iba camino de
Badalatosa —una pequeña población
de 4.000 habitantes, a más de 100
Km. de Sevilla— pensaba asistir a una
reunión más de Partido. Se llevó una
sorpresa cuando a la entrada del pue-
Asturias
Il Conferencia
Regional del PCE
240 delegados de todas las zonas asturianas han asistido a la 11
Conferencia Regional del PCE. Las condiciones políticas en las que
se ha celebrado, la proximidad de las elecciones, la ya esperada lega-
lidad, han estado presentes en todas las discusiones. Junto al informe
político, que enmarcó las elecciones en la conquista de la libertad,
por la que el Partido trabaja, destacó la ponencia sobre la problemá-
tica regional asturiana. Las aportaciones en esta discusión, prove-
nientes de todos los sectores, reclamaban el estudio de las medidas
para acometer transformaciones estructurales y desarrollar las ca-
racterísticas básicas del regionalismo asturiano, como son la implan-
tación del INI,
Un tema muy debatido fue la cam-
paña electoral del Partido. Es necesa-
rio volcar al Partido en un doble fren-
te: llevar su política a todos los rin-
cones de la geografía asturiana y con-
seguir incrementar la afiliación. De-
bemos de ver la campaña electoral
como una acción de masas.
La pre-candidatura de Dolores Ibá-
rruri fue apasionadamente sostenida.
Alguien habló de ella como “la más
Joven de nosotros”.
El segundo día se leyeron dos in-
formes, el de movimiento obrero y el
de organización, y se eligió al nuevo
Comité Regional. Respecto al infor-
me de organización se destacó que el
momento político y social exige ac-
tualizar y adecuar los criterios de cre-
cimiento de nuestro Partido, para fa-
cilitar el ingreso de infinidad de hom-
bres y mujeres de la ciudad y del
campo.
En el informe del movimiento
obrero se destacó la necesidad de re-
forzar organizativamente CC.OO., de
impulsar la afiliación (que en estos
momentos es de 20.000 afiliados), la
creación de organismos unitarios en
blo se encontró a 200 hombres y mu-
jeres que le aclamaban y vitoreaban
al Partido Comunista. Todos se mar-
charon en manifestación por la calle
principal, y en el patio anexo a la
iglesia se celebró el mitin en un am-
biente de entusiasmo. Días más tarde
sería Antonio Iglesias, del Comité
Central, el sorprendido. Fue en Los
Palacios donde, a pesar de la tormen-
ta que cayó poco antes, se agruparon
700 vecinos que de pie y casi a oscu-
ras, oyeron a los oradores, a los que
interrumpieron constantemente con
aplausos y aclamaciones.
¡SOY COMUNISTA!
Pero ha sido en la comarca de Mo-
rón y Sierra Sur donde se han produ-
cido los hechos más significativos. En
Pruna no había un solo comunista or-
ganizado. Una tarde se presentaron
dos miembros del comité comarcal y
entregaron 20 carnets. Al día siguien-
te ya estaban todos vendiendo bonos.
El balance fue de cinco detenidos,
que defendieron con orgullo su re-
cién estrenada militancia. En Villa-
nueva de San Juan, al ser detenido el
responsable político, todos los comu-
nistas se presentaron en el cuartel,
carnets en mano, pidiendo serlo tam-
bién. A todos se les tomó declara-
ción.
En Algamitas, donde no había Par-
la reforma fiscal,
etc.
la base. Se analizó también la jornada
del día 15, que se destacó como un
hecho importantísimo y como un re-
to en el orden sindical que debe de
marcar una acción en la unidad sindi-
cal,
La problemática de la mujer signifi-
có en esta segunda conferencia un he-
cho básico. El rechazo del concepto
de la mujer como clase social, la dis-
criminación de la mujer en la vida fa-
miliar y la necesidad de que el Parti-
do se defina sobre la legalización de
los anticonceptivos y la información
sobre el aborto, fueron, entre otros,
los temas que ocuparon la discusión.
La conferencia finalizó con la elec-
ción del nuevo comité regional, que
se ha visto ampliado a 37 miembros,
y en el quese encuentran represen ta-
dos amplios sectores del movimiento
ciudadano, pensionistas, enseñantes,
etc., destacando la creación de diver-
sas comisiones de trabajo. Cerró la
conferencia el camarada Horacio Fer-
nández Inguanzo que realizó el re-
sumen.
Mariano ARIAS
tido, dos militantes de fuera monta-
ron una reunión a la que asistieron
40 personas, entre ellas un concejal.
Cuando se presentó la Guardia Civil,
la reunión prosiguió sin problemas.
En Paradas, tras la presentación del
comité local, llaman al cuartel a al-
gunos de sus miembros. Acuden to-
dos los demás y consiguen su liber-
tad.
NI UN PUEBLO SIN
AGRUPACION
Lo mismo ocurre en Puebla de Ca-
zalla, tras un acto con 150 trabaja-
dores en el que se entregaron 17 nue-
vos carnets. Otras actividades se reali-
zan en Arahal, Montellano, Osuna y
otros en la comarca de Morón. En
Morón mismo se colocaron 2.000
carteles pidiendo la levelización de
todos los partidos.
En toda esta actividad se produce
cada vez con más frecuencia la visita
a las autoridades locales, previa a
cualquier acto, comunicándoles lo
que va a celebrarse y explicándoles la
necesidad de colaborar todos en la
creación de un clima de civismo y to-
lerancia. La conclusión que puede
adelantarse es que, en líneas genera-
les, alcaldes y comandantes de pues-
to están deseando que legalicen al
Partido. Así lo han hecho saber mu-
chos expresamente.
José ARNAL
5 de abril, 1977 --—— ——__3€-_-»--- -- _=-_-- —====
Euskadi
Aberri Eguna y amnistía
Un nuevo año nos encontramos ante el Aberri Eguna, y el pueblo
vasco se prepara para hacer de este día 10 de abril, en Vitoria, una
multitudinaria fiesta que demuestre públicamente cual es el sen-
tir de nuestro pueblo.
Fue el Partido Nacionalista Vasco quien se adelantó, convocando
este año el Aberri Eguna en Vitoria, a raiz de una reunión del Eus-
kadi Buru Batzarra, dirección de los nacionalistas vascos a nivel de
Euskadi, el pasado 19 de febrero en Echarri Aranaz. Posteriormen-
te, y con motivo de otra reunión celebrada en Vergara, esta convo-
catoria fue hecha suya por otras veinte organizaciones políticas vas-
cas, así como por las Comisiones y Asociaciones pro-amnistía.
Sin embargo, nos encontramos, po-
cos días antes de su celebración con
una encendida polémica en torno a la
forma de celebrarlo. Mientras el Par-
tido Nacionalista Vasco, el Partido
Socialista Vasco (E.S.B.), el Partido
Socialista de Euskadi (PSOE) y el
Partido Comunista de Euskadi, pro-
pugnan por una manifestación pacífi-
ca, con la ikurriña como única bande-
ra y con una temática común para las
pancartas: “Amnistíatotal, libertad y
estatuto de autonomía”, de otro la-
do, las organizaciones políticas que
componen el Euskal Erakunde Herri-
tarra (es decir, los arantzales de iz-
quierda y la extrema izquierda) pro-
pugnan un día de lucha para esta fe-
cha en la capital alavesa.
SIN CUENTAGOTAS
Uno de los motivos para este lla-
mamiento a la lucha, se puede encon-
trar en las indecisiones manifestadas
por el Gobierno Suárez a la hora de
conceder y aplicar la amnistía total,
ya que ésta es una condición funda-
mental y urgente para la normaliza-
ción de la vida ciudadana en Euskadi.
En este sentido, uno de los presos re-
cién liberados ha señalado a este
corresponsal que “esta amnistía a
cuentagotas es una política premedi-
tada del Gobierno para quedarse con
rehenes de nuestro pueblo, y de esta
forma tener la garantía de que podrá
frenar las luchas de masas que vienen
desarrollándose en Euskadi, con la
amenaza de cortar la salida de estos
presos, ya que conocen lo sensibili-
zado que está el pueblo vasco ante es-
te problema”.
Santander
- De otro lado, el mismo Partido Na-
cionalista Vasco señaló, en el mitin
de clausura de su asamblea nacional
en Pamplona, que si el Gobierno no
cumplía con su promesa de poner en
libertad a todos los presos políticos
antes del Aberri Eguna, iniciaría una
querella contra el Tribunal Militar
de Burgos por incumplimiento de
una disposición gubernamental. La
verdad es que este Tribunal está en-
viando todos los sumarios a la
Audiencia Nacional y no así el de la
IV región, que aún no ha enviado el
de ningún preso político catalán, por
lo que ninguno de estos ha sido pues-
to en libertad.
Por todo ello, uno de los presos
políticos vascos, recibido en olor de
multitud en Ondárroa, señaló que
“mientras quede un solo compañero
en la cárcel, será como si no estu-
viéramos todavía libres”.
DENONTZAT
Es claro pues que la amnistía total
está estrechamente ligada con la cele-
bración del Aberri Eguna, ya que en
Euskadi es hoy el primer caballo de
CASAN
: (
batalla. El “amnistía denontzat”
(amnistía para todos) gritado al uní-
sono por más de 150.000 gargantas el
pasado 8 de julio en Bilbao, sigue
siendo vigente, y buena prueba de
ello son los hombres y mujeres que
aún permanecen en las cárceles.
Lógicamente, la consigna central en
Euskadi este día va a ser la amnistía
total y la exigencia de libertad. El
clamor de “Askatasuna”, que desde
hace ya muchas años nuestro pueblo
viene profiriendo, recibiendo única-
mente como respuesta la represión, la
tortura, y en algunos casos, la muer-
te.
SIN PROVOCACIONES
En este sentido, es de esperar que
el Gobierno cumpla con su palabra
de autorizarlo y que no se produzcan
incidentes que podrían tener conse-
cuencias lamentables. No se cree en
Euskadi mal encaminado el criterio
de que las fuerzas de orden público
no se hicieran visibles, de tal modo
que su presencia no pudiera ser con-
siderada como provocadora por parte
de los asistentes. Tampoco sería un
desacierto que los grupos del Euskal
Erakunde Herritarra adoptasen una
actitud serena, que permitiera cele-
brar un Aberri Eguna masivo, como
plasmación de presencia y voluntad
pacífica y firme de nuestro pueblo.
En definitiva, y esta es la actitud del
Partido Comunista de Euskadi, a la
violencia minoritaria que podría
conducirnos a una tragedia en el seno
de nuestro pueblo, es preciso contra-
poner la acción de masas, que no por
ser pacífica deja de ser eficaz y con-
tundente.-
Adulterar- contaminar
Dos de los verbos favoritos de la
dictadura que siguen conjugándose
en Santander en tiempo presente.
Mientras los comunistas recorrían las
calles denunciando la adulteración de
la democracia con el retraso de la le-
galización del PCE, se calificaba acer-
tadamente de “plan hecho a la medi-
da de la dictadura” el Plan Energéti-
co Nacional, en el curso de una con-
ferencia en la que los vecinos de San
Vicente de la Barquera pusieron de
relieve su oposición y preocupación
al proyecto de construcción de una
central nuclear en Santillán, cerca del
límite con Asturias. Por su parte, los
torrelagunenses se veían obligados a
hervir el agua antes de ingerirla, en
evitación de males mayores, y los tra-
bajadores de “Agua de Solares”, sen-
tados a los márgenes de la carretera
nacional Santander-Bilbao, se inte-
rrogaban sobre el retraso con que la
Dirección General de Sanidad efec-
túa los análisis comprobatorios sobre
existencia o no de “”pseudomona
aeruginosa”, que ya debían haberse
hecho públicos. La iniciación de las
obras de prospección para la cons-
trucción de la central nuclear de San-
tillah, marcó el comienzo de una
Oleada de protestas en todo el Ayun-
tamiento de San Vicente de la Bar-
—
quera, dando lugar a la dimisión de la
corporación. El Gobernador Civil no
aceptó la de los concejales que, en se-
sión plenaria, acabaron pronuncián-
dose contra la central, a remolque del
clamor popular, aunque poco des-
pués se les viera aplaudir con sospe-
choso frenesí los argumentos favora-
bles expuestos por el director de la
central nuclear de Santa María de la
Garoña, Francisco Mier, decidido de-
fensor del Plan Energético Nacional y
vinculado al Partido Español Nacio-
nal Socialista.
PUEBLOS AMENAZADOS
Los habitantes de la comartza de-
sean hacer oir su voz, ya que antes
nunca se les consultó, para decidir
que prefieren seguir viviendo en tran-
quilidad en sus riquezas naturales,
pesca, ganadería y turismo, a tener
que soportar la amenaza de una in-
dustria que no resolverá los proble-
mas del paro y puede acabar con dos
pueblos enteros, Prellezo y Santillán,
dentro del radio de seguridad de la
central. Su deseo de manifestarse pa-
ra expresar esta oposición tuvo como
respuesta del Gobernador Civil la
amenaza del envío de la fuerza públi-
ca, pero, recientemente, más de
3.000 personas se concentraron en
San Vicente.
Peor en cuanto a efectos inmedia-
tos pudo haber sido la contaminación
del río Besaya, del cual se toman las
aguas para la traida de Torrelavega.
Unos cien mil vecinos de la zona han
podido comprobar estos días que el
agua de sus grifos, además de un pes-
tilente olor, presentaba un extraño
color, todo ello como consecuencia
del vertido en el río de residuos orgá-
nicos de una fábrica, propiedad del
presidente de la COSA, Justo de las
Cuevas, que ha tomado el cauce co-
mo cloaca particular, pues no es ésta
la primera vez que ocurre. Esta vez,
sin embargo, se le fue la mano y se
pilló los dedos.
Y ENCIMA, ELPARO
La benigna actitud de Sanidad con-
trasta con la celeridad con que se dic-
tó la orden de cierre de “Solares”
cuyos 200 trabajadores pueden ahora
perder su empleo, y el asunto se pres-
ta a la demagogia laboral como pun-
to de apoyo para forzar la apertura,
pero lo cierto es que no sobran los
puestos de trabajo en la Montaña.
Pedro VALDES
Coslada
Mitin por la
legalización
En Coslada-San Fernando se ha-
bía convocado un mitin del Parti-
do para el domingo día 3, a las
12,30 de la mañana. El mitin fue
suspendido por el Gobernador, pe-
ro a la hora fijada había ante el
polideportivo de Coslada más de
4.000 personas; se desplegaron las
banderas del Partido y diversas
pancartas, en medio del entusias- -
mo de la multitud. La actitud de
la Guardia Civil del pueblo fue
siempre correcta y permitió que
Simón Sánchez Montero, Víctor
Díaz Cardiel y Angel Fernández
Lupión pudieran dirigirse breve-
mente a los reunidos, protestando
por la suspensión del acto y la no
legalización del Partido.
Los reunidos aprobaron, por
actamación, dirigir un mensaje a la
Presidencia del Gobierno recla-
mando la legalización del PCE.
Murcia
Otro
tiempo
Cientos de comunistas en las ca-
lles de numerosas localidades de la
provincia (Murcia, Cartagena, Ye-
cla y un largo etc.). Las fotogra-
fías de Dolores y Santiago salu-
dando al pueblo murciano desde
los muros de las casas, y miles de
carteles y octavillas difundidas, pi-
diendo las libertades y el recono-
cimiento para todos, es el balance
de la actividad del Partido en esta
semana de primavera. La amplia
difusión de “'M.O.” y el alto gra-
do de participación de todos los
militantes, en esta recuperación
de la calle así lo demuestra. Los
incidentes (dos detenciones a pun-
ta de pistola en Murcia, con inme-
diata puesta en libertad, y 5 en
Cartagena) no preocuparon a na-
die. “Algunos se han equivocado
de tiempo y lugar” fue el comen-
tario. La UJCE ha desarrollado
también una intensa actividad,
convocando un mitin, y con las
Roma- Madrid
MUNDO OBRERO / 5
urnas para la recogida de votos de
los jóvenes que no podrán votar
en las próximas elecciones. La se-
mana culminó con un acto unita-
rio de Coordinación Democrática,
por la legalización de todos los
partidos políticos, acto que acabó
con 20 de los dirigentes políticos
de las fuerzas Je C.D. caminando
por las calles en calidad de “*dete-
nidos” y la posterior recogida de
carnets en comisaría.
CORRESPONSAL
Eugenio Triana
en Don Benito
En medio de un gran ambiente,
de confianza y alegría, 250 perso-
nas, comunistas y simpatizantes,
celebraron hace poco un mitin en
la localidad de Don Benito. Mar-
ta R. Quijano, candidata a dipu-
tado y miembro del comité pro-
vincial, presentó a Eugenio Tria-
na, miembro del Comité Central
del PCE, y. cabeza de la lista co-
munista en esa circunscripción,
que explicó la política general del
Partido en los momentos presen-
tes y su concreción a Badajoz. .
Palencia
Una nueva
imagen
Unos ochenta militantes asistie-
ron a una reciente asamblea, cele-
brada en el campo, en la que se
efectuó el reparto de carnets a los
militantes, entre los que se encon-
traban cinco veteranos con más de
cuarenta años de militancia.
A la asamblea asistió el camara-
da Armando López Salinas, que
puso de relieve la necesidad de lo-
grar la más amplia cooperación en-
tre las diferentes capas de la po-
blación de la región, eminente-
mente campesina, así como de
desterrar la imagen que la reac-
ción ha fabricado del Partido en
Palencia, con objeto de impedir el
desarrollo de cualquier movimien-
to reivindicativo.
Fraternidad comunista
Una delegación del Comité Provincial de Madrid, integrada por Juan
Francisco Pla y Julio Setién, ha asistido en Roma, del 1 al 3 de abril, a las
reuniones del XII! Congreso de la Federación Comunista Romana. En el
Congreso se confirmó la decisión de hermanamiento entre los comunistas
romanos y los madrileños, y se concretaron algunos aspectos de la
cooperación solidaria entre ambas organizaciones.
La delegación, en su saludo al Congreso, explicó la situación española
actual, la movilización del Partido Comunista para imponer su legalidad
asf como Su propósito de aumentar su actividad pública y su decisión de
llegar a ser un partido de masas garante de la estabilidad democrática de
España.
Los congresistas expresaron una gran simpatía por la lucha de los co-
munistas madrileños y decidieron establecer un plan concreto de iniciati-
vas para apoyarla solidariamente, tanto en el plano polftico como en el
material.
Se acordó asimismo el intercambio regular de delegaciones de una y
otra organización, así como el estudio conjunto de aquellos problemas
comunes que en ciudades como Roma y Madrid pueden tener un singular
relieve. La concentración administrativa, la empresa pública, el movi-
miento ciudadano, la cuestión femenina y el movimiento estudiantil,
fueron los aspectos más destacados, ya que Roma, a diferencia de Ma-
drid, carece de concentración industrial de importancia. También se
convino en la presencia en Madrid de una Delegación romana en la fecha
de la Conferencia Provincial.
La delegación mantuvo contactos con los Secretarios de las Federa-
ciones de Roma del Partido Socialista y del Partido Republicano, que
expresaron su convencimiento de que solamente la plena participación
de todas las fuerzas políticas puede definir cualquier situación democrá-
tica.
Especial relieve tuvo la reunión mantenida en el Ayuntamiento con el
Alcalde, Vice-Alcalde (socialista) y varios miembros de la Junta Munici-
pal, al término de la cual, la Junta hizo público un comunicado de prensa
en el que se señala la necesidad de la pronta legalización de todas las fuer-
zas políticas sin discriminaciones.
5 de abril, 1977 :
MUNDO OBRERO / 6
Por una jubilación digna
Pensionistas
e Madrid
e Ei
AS :
EAS
“Ya no nos valen las falsas promesas, el silencio o la
sistemática indiferencia, exigimos vivir con decoro, cu-
brir nuestra mínimas necesidades, que se nos dé lo que
nos corresponde, lo que es indiscutiblemente nuestro,
exigiendo nuestra presencia en la administración de la
Seguridad Social y que nuestras pensiones de hambre
se actualicen a nivel nacional, equiparándolas al salario
mínimo interprofesional””.
En este tono, entre firme y
patético, se nos han expre-
sado tres directivos de la Aso-
ciación Provincial de Pensio-
nistas de Madrid, con los que
hemos sostenido una mesa re-
donda en la que han expuesto
para ““M.O.” sus reivindicacio-
nes. Que son las de 620.000
pensionistas de Madrid y
3.600.000 de todo el Estado
español. Nuestros interlocuto-
res son José Caldeiro, presi-
dente de la Asociación, Maria-
no Juzgado, vicepresidente, y
Julián Alcolea, vocal. Los
tres, pensionistas, como todos
y cada uno de los directivos
de esta Asociación, la primera
que es regida por los propios
interesados, al margen de los
Sindicatos verticales.
Las reivindicaciones de es-4
tos hombres (cuyos diez pun-
tos fundamentales dábamos
en el número 17 de marzo pa-
sado en “M.0.”) son sencillas
y acaban de ser debatidas y
corroboradas ampliamente en
la primera asamblea democrá-
tica de pensionistas y jubila-
dos celebrada en Madrid des-
de la guerra y a la que asistie-
ron más de 1.500 personas.
QUE NADIE NOS
SUPONGA DEBILES
Creada en marzo de 1976,
después de haberles sido de-
negada la inscripción legal du-
rante los últimos años de la
dictadura franquista, la Aso-
ciación cuenta ya con más de
8.000 afiliados y con delega-
ciones en los pueblos y barria-
das más importantes que cir-
cundan Madrid, como Alcor-
cón, Leganés, Aluche, Valle-
cas, Getafe... Sólo en Aran-
juez tienen más de 300 miem-
bros. “Que nadie nos suponga
débiles, ni desorganizados, ni
incapaces, ni solos”, nos di-
cen estos hombres que de-
fienden con ahínco los inte-
reses de todos sus representa-
dos, que reciben el apoyo de
la clase obrera organizada, a
través de los sindicatos demo-
cráticos, y que consideran
que, por no trabajar, es absur-
do que se sindiquen.
“Nuestra Asociación es uni-
taria, apolítica, aunque demo-
crática, eso sí, y aquí caben
todos los pensionistas, sin dis-
tinción de ideoloyfa o mili-
tancia”.
Tienen pocos medios y se
ven obligados a desarrollar sus
tareas en los Hogares del Pen-
sionista, en algunos de los
cuales les dejan instalarse y en
otros, no. “Queremos poder
utilizar esos Hogares, porque
se han hecho con nuestras
cuotas cuando éramos traba-
Jadores activos y se financian
hoy con las cuotas de los que
siguen en activo”.
Un pensionista jubilado per-
cibe por término medio 5.800
pesetas al mes, y una viuda
3.900. Hay pensionistas por
debajo de esa media que lle-
gan hasta 500, 1.000 ó 2.000
pesetas, tanto en la ciudad co-
mo en el campo. Viendo ésto
no podemos admitir que haya
una señora que, por decisión
de las Cortes tenga una pen-
sión de 1.955.000 pesetas
anuales, compatibles con
otros múltiples y saneados in-
gresos. Y tampoco que haya
personajes oficiales que perci-
ban al jubilarse varias pensio-
nes por los distintos cargos
acumulados, como Julio Ro-
dríguez, Fernández Cuesta,
Solís, etc. Esas viudas, esos
hombres, que perciben hoy
una pensión de hambre, es la
generación que más trabajó y
sufrió: conoció las guerras
africanas, la guerra civil, las
represalias feroces que quere-
mos olvidar, aquellas jornadas
inhumanas de trabajo de do-
ce, catorce y dieciséis horas,
acompañadas del hambre, de
la miseria. ¿Y qué menos que
compensarles hoy con unas
condiciones de vida justas?
QUE EL ESTADO
PARTICIPE
A quienes, desde el Gobier-
no, alegan que no hay dinero
suficiente para atender las rei-
vindicaciones de este diez por
ciento de la población, nues-
tros interlocutores les respon-
den que España es el país
europeo que menos ayuda es-
tatal aporta a la Seguridad So-
cial, con un 3,29 por cien de
cuota de financiación estatal,
mientras que en el Mercado
Común esa cuota es del 22,5
por cien por término medio.
La S.S., por otro lado, recau-
da una cantidad anual similar
a la del presupuesto total del
Estado, aunque buena parte
de su dinero se destine a fi-
nanciar negocios ajenos a los
intereses de los trabajadores.
“Con una reforma fiscal a
fondo, se obtendría el dinero
para financiar la Seguridad
Social plenamente”.
En los países de la CEE,
donde rige el artículo 25 de la
Declaración de los Derechos
Humanos y la Carta Europea
de la Tercera Edad, la pensión
mínima está establecida en
420 dólares (28.650 pesetas).
“Nosotros no aspiramos hoy
a tanto, sino a una equipa-
ración con el salario mínimo
interprofesional”. Y aspiran
también a conseguir los otros
puntos de su decálogo míni-
mo, entre los que destacan la
representación de los pensio-
nistas en la Seguridad Social,
percepción por la viuda de ju-
bilado de la pensión íntegra
del cónyuge fallecido, utiliza-
ción gratuita de los transpor-
tes públicos y centros cultura-
les, exención total de impues-
tos... La revisión de las pen-
siones dos veces al año y la
asistencia geriátrica en la S.S.
ya lo han conseguido, según
nos dicen. “Lo más importan-
te de todo es que se garanti-
cen pensiones mínimas dignas
y suficientes para que un pen-
sionista no sea una carga fa-
militar y pueda permanecer en
el ocaso de su vida integrado
en el medio social normal y
no separado de él, como ocu-
rre con las residencias de an-
cianos, necesarias e insuficien-
tes por otro lado, mientras no
se resuelva la principal cues-
tión: pensiones dignas”.
“Queremos invitar a todos
los pensionistas a que se orga-
nicen con nosotros o por su
cuenta, pero que lo hagan,
porque sólo la unión hace la
fuerza”.
Crear una Asociación de
Pensionistas es hoy ya fácil.
Y, si hay alguna duda, los in-
teresados se pueden dirigir,
para su asesoramiento, a estos
trabajadores pensionistas que
se han organizado en Madrid
por su cuenta para que “nadie
nos -suponga débiles, ni desor-
ganizados, ni incapaces, ni so-
los”,
F.O.
La reconversión
emocrática de
prensa y radio
del movimiento
El Movimiento se desmante-
la desandando lo andado al
paso de la oca en estos cua-
renta años de partido único.
Y queda el problema de qué
hacer con sus funcionarios y
sus bienes, entre los que, por
su importancia estratégica,
destaca su aparato informa-
tivo de prensa y radio. Sur-
gida en 1938, la Prensa y Ra-
dio del Movimiento abarca
hoy 35 periódicos (un tercio
del total de títulos diarios es-
pañoles), con una difusión
que se calcula en medio mi-
llón de ejemplares diarios, y
la Radio Cadena Española,
procedente de la fusión de la
REM y la CAR. El Gobierno
acaba de decidir que todo es-
te aparato “azul” pase a de-
pender directamente del Mi-
nisterio de Información y Tu-
rismo, en calidad de organis-
mo autónomo, al parecer pa-
ralelo a Radiotelevisión Espa-
ñola. Lo que permite pensar
que su “autonomía” será en
la práctica lo que la de nues-
tra fnclita RTVE: ninguna.
Y, sin embargo, la naciona-
lización de hecho que repre-
senta esta medida podría ser
positiva sí fuera realmente na-
cionalización. Porque una co-
sa es que el Estado se haga
cargo financieramente de este
aparato, que en definitiva ya
dependía de él a través del
presupuesto, y otra es que,
además, se quede para el ser-
vicio directo del Gobierno,
como ocurre de hecho con
RTVE, y no de todos los ciu-
dadanos, como debería ocu-
rrir con ambas empresas.
Prensa y Radio del Estado,
al igual que RTVE, deberían
ser puestas bajo la administra-
ción de un organismo auténti-
camente autónomo, controla-
do democráticamente por el
Parlamento, las organizacio-
nes sociales (Sindicatos, Uni-
versidad, etc.) y por sus pro-
pios trabajadores, como ocu-
rre en otros países europeos.
Así, podría poner sus medios
a disposición de los intereses
“de las regiones y nacionalida-
des donde radican, de modo
que en la gestión descentrali-
zada de cada uno de ellos par-
ticipasen las distintas fuerzas
sociopolíticas y sus propios
trabajadores. En muchas zo-
nas del Estado español, po-
drfía haber así una opción in-
formativa independiente del
capital y del Gobierno, con
una configuración democráti-
ca del organismo autónomo
en cuestión, que impidiera la
“tentación instrumentalizado-
ra"” que el poder suele sentir
con respecto a los medios in-
formativos de su propiedad.
Con ese control democrático
y esa autonomía real, la pren-
sa, la radio y la televisión es-
tatales podrían convertirse en
un poderoso motor informati-
vo del progreso social.
Claro que esta perspectiva
sólo es viable en el supuestc
de una reconversión demo
crática del Parlamento, de.
Gobierno, del Estado en gene
ral y de las propias organiza
ciones sociales que compartie
sen la gestión del aparato in
formativo estatal. Entre tan-
to, se corre el peligro de que,
igual que RTVE, la Prensa y
la Radio del Movimiento no
haya hecho sino pasar de He-
rodes a Pilatos y éste, el Go-
bierno, la siga utilizando para
sus fines. Por eso, como medi-
da inmediata, de cara sobre
todo a las próximas elec-
ciones, las fuerzas democráti-
cas deberían exigir su partici-
pación en el control de esta
nueva empresa, garantizando
su neutralidad informativa, a
la que deberían colaborar des-
de ya los propios trabajadores
de estos medios que, por su
origen, como por su sistema
de financiación, pertenecen
de derecho a toda la sociedad
y no sólo al sector hegemóni-
co que representa el Gobier-
no.
Francisco ORTIZ
“El puente”
Una bella película popular
Con este título podría resumir,
apretadamente, mi opinión sobre la
última película de Bardem, el impac-
to que me ha causado. Impregnada
está de poesía popular. Desgarrada
unas veces; pudorosamente tierna,
otras. HHilarante en muchos momen-
tos; húmeda de lágrimas que no lle-
gan a verterse en otros. Pero, ¿no son
éstos rasgos distintivos de la poesfa
popular española...?
Ella da al “El puente” —pelfcula
tan de la España de hoy— un tras-
fondo y una solera muy nuestros a lo
largo del tiempo. Pues la poesfa po-
pular ha sido, casi siempre, un ele-
mento fundamental —no constante,
pero sí generosamente prodigado; no
único, pero sí de primer rango— en el
arte español, ya se realice en pala-
bras, imágenes o sonidos. De ella se
nutre toda nuestra literatura antihe-
róica, empezando por el “Quijote”, y
lo que en nuestro teatro clásico logra
evadirse del corsé y del conceptismo
de la Contrarreforma. Vuelve a resur-
gir en Alarcón y, sobre todo, en Gal-
dós, y está presente en parte de la no-
vela actual y —más o menos rebaja-
da de quilates— en el mejor sainete
de dos siglos. Vuelo de saínete trans-
cendido, despojado de su banalidad y
sus convencionalismos, se advierte en
esta película de Bardem. Hace bien
en intentarlo. Por ahí se abre, sin du-
da, un camino real para el cine espa-
fol. No exclusivo, desde luego, pues
el cine, como en todas las artes, la di-
versidad es Ley de vida y de enrique-
cimiento.
Algunos dómines de tertulia, por lo
general diletantes incapaces de parir
la menor obra artística, porque parir
éso es lo gordo, señores, dibujan una
nueva despectiva así que oyen hablar
de ésto, de poesía popular. ¡Populis-
mo!, dictaminan instantáneamente
echando mano de una fórmula —sue-
len ser hombres de fórmulas— que
por su ambigúedad ha servido para
dar aires de profundidad a más de un
juicio idiota. No se han parado a
pensar en lo difícil que es captar esa
poesía del pueblo, de lo aparente-
mente vulgar, de lo cotidiano —acaso
por su nido recóndito—, ni en que
transmutarla en arte —como lo hace
Bardem y no sólo en “El Puente"—
es mucho más difícil todavía.
No; con estas consideraciones no
me aparto de la película que comen-
to. Se centran, al contrario en lo que,
a mi juicio, es su valor esencial. Pa-
tente en sus mejares secuencias car-
gadas de sentido apenas insinuado:
aquélla donde ese vivalavirgen que es
el protagonista traba conocimiento
con la mujer y la madre de un preso
vasco frente a los muros del penal de
Ocaña; la de sus peripecias con los es-
tudiantes “progres” — ¡una explosión
de vidal— del teatrillo ambulante; la
de su encuentro con los hipíes y con
el amor, que huye tan pronto es ha-
llado... ¡Y qué profusión de imáge-
nes bellas! Especialmente las del cre-
púsculo manchego y la de esa llegada
a la falsa Meca de Torremolinos que,
por sobriamente descrita, sugiere to-
do un complejo de sensaciones. Sólo
unas amargas palabras del hombre a
su moto:
—Al menos, has visto el mar.
Buscándole sombras a “El Puente”,
podría señalar cierta acentuación, en
algunos momentos, del desgarro en el
diálogo y en la modificación de men-
talidad del protagonista en la escena
final. Pero, ¿quién me asegura que es-
os
AR
tos no son juicios demasiado subjeti-
vos? Cada uno tenemos nuestra sen-
sibilidad, nuestros tics y nuestros If-
mites.
En cuanto a Alfredo Landa, mis an-
teriores contacto de espectador con
él no me predisponían a la benevo-
lencia. He de confesar, sin embargo,
que, en “El Puente”, me ha parecido
muy humano, muy verdad.
En este país de buenos cómicos
—espontáneamente buenos— que es
España, ¿a cuántos de ellos han de-
formado las malas comedias y las pe-
_Dículas malas?
Nunca se sabrá.
Jesús IZCARAY
5 de abril, 1977 —_—__——_____a___—_____________________———_—__—J__——__—_ __—_—_u— _—_—_— _—_— —_ ooo ___——___
Una columna en primera plana un día en “El País”. Una breve re-
ferencia en el consejo de ministros; y nada más. El tema ha dejado
de ser noticia, no se vuelve a hablar de él. Nos estamos refiriendo a
las heladas que acaban de echar a perder casi toda la cosecha de vi-
ñedo, almendro, frutas y hortalizas, etc., en gran parte del país. Ba-
fo una frase tan aséptica como: “En varios miles de millones de pe-
setas quedará situada la evaluación final de los daños causados a la
”.
agricultura por las heladas...
(“El País”, 1 de marzo), se esconde
una realidad mucho más cruda y dramática: esos miles de millones
de pesetas son daños causados a los agricultores, a miles de familias
campesinas que han visto cómo, tres noches de frío, arruinaban sus
esperanzas de ingresos de todo un año.
Sería demagógico culpar a la políti-
va agraria del Gobierno de las hela-
das, del pedrisco o de las sequías que
periódicamente asolan al campo espa-
ñol. Pero sí se le puede culpar de que
esas calamidades naturales represen-
ten cada año para muchos agriculto-
res el tener que hipotecar o incluso
abandonar su explotación, y en cual-
quier caso el tener que cargar ellos
con unos daños en los que no tienen
ninguna responsabilidad.
Porque las subvenciones y ayudas
que se suelen aprobar a bombo y pla-
tillo en estos casos no solucionan ab-
solutamente nada: en' efecto, para
que a una comarca afectada se le ad-
judique alguna ayuda, tiene que ser
declarada zona catastrófica, con lo
cual los campesinos afectados que no
pertenezcan a una zona declarada ca-
tastrófica no reciben ninguna ayuda,
aunque su cosecha haya resultado to-
talmente destruida. Además, esta de-
claración suele ser bastante arbitraria,
dependiendo más del interés que se
tomen o de la influencia de las auto-
ridades provinciales que de los daños
reales.
Pero eso no es lo más grave. Lo más
grave es que, incluso en las comarcas
donde teóricamente se ha atribuido
alguna ayuda, los campesinos no sue-
len recibir absolutamente nada. Las
subvenciones se van quedando en las
distintas manos por las que van pa-
sando; como mucho le llega a tocar
algo a algún gran agricultor con in-
fluencia en la COSA. Los pequeños y
medianos agricultores, los que no tie-
nen influencias y no se desenvuelven
bien entre trámites burocráticos, es
decir, la inmensa mayoría de los cam-
pesinos, no ven ní una sola peseta de
'sa pretendida ayuda.
Esta vez esto no se puede volver a
sroducir. La Cámara Oficial Sindical
Agraria, cuya falta de representativi-
lad ha quedado tan clara en la
eciente “guerra de los tractores” (el
ropio Ministerio de Agricultura así
la tenido que reconocerlo, iniciando
ina negociación con los verdaderos
epresentantes de los agricultores,
on la Coordinadora Estatal de Agri-
ultores y Ganaderos), está ahora ce-
“brando reuniones para negociar las
duciones a las heladas.
Hay que exigir que a nivel estatal,
la Coordinadora, que ha demostrado
que representaba por lo menos tanto
a los agricultores como las Cámaras
—creemos que mucho más— participe
también en esta negociación de las
ayudas inmediatas. Y que a nivel lo-
cal y comarcal, se ejerza un control
democrático sobre la distribución de
las ayudas, a través de representantes
elegidos por los agricultores de cada
municipio. Solo así se evitará que,
una vez más, se lleven las ayudas los
que menos las necesitan.
Por otro lado, es indispensable dar
las máximas facilidades a los campesi-
nos para conseguir créditos baratos,
sin más garantía que su trabajo, que
les permitan pasar este mal bache, y
conceder una moratoria en los im-
puestos y en la devolución de los cré-
ditos a los que se vean en la imposibi-
mal
lidad de pagarlos como consecuencia
de las heladas.
Tenemos también que hacer refe-
rencia a las consecuencias que las he-
ladas de estos días están teniendo, y
sobre todo van a tener dentro de
unos meses, para los obreros agríco-
las a ia hora de las recolecciones. El
paro, que es ya muy grave, se va a ver
agudizado con la merma de las cose-
chas de fruta, hortalizas, uva... Hay
que tomar medidas desde ya para
prevenir situaciones muy graves, em-
pezando por instaurar el seguro de
desempleo tantas veces reclamados
por los obreros del campo.
Como solución más permanente a
estas situaciones que se presentan,
tan frecuentes en el campo español,
el Programa Agrario del PCE propone
el establecimiento de un seguro con-
tra catástrofes naturales, financiado
en medida con la aportación del Es-
tado, complementada con cuotas
progresivas de los agricultores, según
la importancia de su explotación. Los
pequeños agricultores que no alcan-
cen un determinado nivel de renta
quedarían excluidos de esta cuota,
pero no de la protección. Creemos
que sólo así, junto con un control de-
mocrático de las ayudas especiales, se
podrá poner fin a la inseguridad en la
que vive permanente el agricultor.
Los riesgos cfimáticos deben ser
asumidos solidariamente por todo el
país, y no sólo por los agricultores.
T.G.*
Agustí Prats
M.O.-— ¿Cómo se plantea el Par-
tido en el ramo la campaña electo-
ral?
A.P.—Se ha creado una comi-
sión electoral de trabajadores de
diferentes fábricas que dependen
de la comisión electoral de la Fe-
deración. Está en proyecto reali-
zar actos y mítines en las fábricas
más importantes y en los lugares
más frecuentados por los trabaja-
dores, reuniones específicas con
fábricas concretas, venta masiva
de propaganda en la calle y salida
de los cines, etc., y, naturalmente,
plantear un programa específico
para el ramo, donde se recojan las |
inquietudes actuales de los traba-
jadores como son la unificación
del textil en un sólo convenio co-
lectivo, la lucha por una ordenan-
za laboral adecuada, etc.
M.O.— ¿Existen problemas en-
tre la relación sindicato-partido
ante las elecciones?
A.P.— Los acuerdos de la Confe-
deración Sindical de CC.OO. res-
pecto a la actitud del sindicato en
las elecciones han sido acertados.
La confederación no presenta can-
didatos y apoyará a los candidatos
de los partidos obreros. Hay una
minoría que a nivel general plan-
teó la incompatibilidad de osten-
tar cargos en la Federación Sindi-
cal de CC.OO. y en los partidos.
En el textil, esta minoría no se ha
manifestado.
M.O.— ¿Cuál es tu opinión ge-
neral sobre la importancia de las
próximas elecciones y del papel
que los comunistas debemos jugar
en ellas?
A.P.— Creo que existe una con-
ciencia colectiva del gran paso que
vamos a dar con la participación
en las elecciones generales, Los
trabajadores estamos deseando
Las elecciones desae las fábricas
Un candidato obrero
para Barcelona
El ramo del agua del textil fue el pionero en la reconstruc-
ción del movimiento obrero catalán bajo la dictadura. Los mi-
litantes comunistas del PSUC han jugado en él un papel de
vanguardia. Agustí Prats, secretario general de la Federación
Textil de la CSCONC y candidato del PSUC por la provincia
de Barcelona a las elecciones para la Cámara de Diputados, es
uno de sus representantes más destacados.
MUNDO OBRERO / 7
ms UYMIENI
3 ge > 5
a |
e
Agustí Prats.
participar en la construcción de la
democracia, alejarnos con rapidez
de lo que ha sido la dictadura, y
consolidar la democracia ya que la
clase obrera ha sido la que más ha
sufrido las consecuencias de los úl-
timos 40 años, por ésto ha sido
también la que más consecuente-
mente ha luchado por la libertad.
Los comunistas hemos de conse-
guir ganar las elecciones para la
democracia, lo que significa poner
el esfuerzo y medios necesarios
para que estas elecciones, a pesar
de las limitaciones en que nos en-
contramos, nos sirvan para legali-
zar y normalizar la vida del Parti-
do, darlo a conocer a las amplias
masas. Convertir las elecciones en
constitucionales debe ser nuestro
objetivo, a través de la moviliza-
ción de las masas en general y de
las masas obreras en particular,
por la libertad de Catalunya, por
Vestatut d'autonomia.
Manuel LUDEVID
La pobreza
como deito
No está mal como posible noticia,
aunque no cumpla el requisito indis-
pensable para ser un éxito periodís-
tico. Ya se sabe: que un perro muer-
da a un hombre no es noticia; lo es
que un hombre muerda a un perro,
No lo es, por tanto, que un policía
detenga a un dirigente de Comisiones
Obreras. Noticia, lo que se dice noti-
cía, habría sido lo contrario: que un
dirigente de Comisiones Obreras hu-
biera detenido a un policía. Noticia
imposible, porque ni entre las habili-
dades y aficiones de los dirigentes
obreros está detener a nadie, ni entre
lo que la Policía parece dispuesta a
permitir (pocas, pocas cosas), está la
posibilidad de que conjuguen el ver-
bo detener en voz pasiva. Sin embar-
go, en esta detención sí parece que
hay algún elemento inusitado: me re-
fiero a la de Mikel Camio, miembro
del secretariado de Comisiones Obre-
ras de Euskadi, quien, tras haber sido
detenido en Vitoria por repartir pro-
paganda de la que todavía se llama
ilegal (y está claro que no me estoy
refiriendo, por ejemplo, por ejemplo,
a la apología del crimen que a veces
se hace desde las páginas de “El Al-
cázar”* o “Fuerza Nueva”), fue rete-
nido después de que el juez decreta-
ra su libertad, por el comisario Sr.
Abad, el cual, según noticia que re-
cogemos de la prensadiaria, le dijo es-
ta edificante, constructiva, reconcilia-
dora frase: “Si no podemos detenerte
por tu actividad política, te vamos a
procesar por chorizo”, tras lo cual le
condujo al Juzgado de Peligrosidad
Social de Bilbao, donde su titular le
procesó ¡bajo la acusación de no te-
ner ingresos y ocupación habituales!
Sí tuviéramos alguna duda sobre la
necesidad de que desaparezca cuanto
antes el Juzgado de Peligrosidad So-
cial, se nos habría disipado inmedia-
tamente. La Ley de Peligrosidad So-
cial, sabido es, sustituyó en su día a
la de Vagos y Maleantes, uno de /os
instrumentos más eficaces de que se
ha valido el sistema durante estos
cuarenta años (cuarenta y uno, que
suma y sigue...) para la más descara-
da represión del pueblo. Está claro
que ningún latifundista ni hijo de pa-
pá ha ¡ido a parar por ella a la colonia
penitenciara de Nanclares de Oca, sin
ir más lejos. Que sea materia proce-
sable no tener trabajo ni ingresos fi-
jos, en un país en el que, como se sa-
be, atan los perros con longaniza y
nadie por falta de ellos ha tenido que
emigrar a la Europa del milagro eco-
nómico (milagro al que no ha sido
gjena esa mano de obra barata que
proporcionábamos] nos ayuda a dar-
nos cuenta de que, en muchos aspec-
tos, apenas hemos rebasado la Edad
Media. Durante mucho tiempo, los
hombres y mujeres que salían de los
campos de concentración y trabajo
creados por el franquismo contra los
que perdieron la guerra, estuvieron
constantemente bajo la amenaza,
ante la imposibilidad por sus antece-
dentes y pésima calificación social,
de resolver el grave problema laboral
que les proporcionara el pan nuestro
de cada día, de que se les aplicara
una Ley cuya abolición no fue más
que, como se acostumbra por estos
pagos, un simple cambio de aparien-
cia. Con un disfraz que en absoluto
consigue disimular su carácter antide-
mocrático y regresivo, ya lo hemos
visto, esa Ley perdura: se puede dete-
ner y procesar a un pacífico y hones-
to ciudadano bajo la acusación de ser
pobre. Que el testimonio de Marceli-
no Camacho certificando su condi-
ción de funcionario de Comisiones
Obreras haya liberado a Mikel Camio
de lo que se le venía encima es simple
anécdota que no modifica lo esencial.
Mientras no se consiga la real aboli-
ción de las actuales leyes vigentes
contra los marginados sociales —y la
Peligrosidad Social es una de las más
injustificablemente mantenidas— es-
tamos a merced del capricho de cual-
quier comisario.
Carlos ALVAREZ
€. oo ECCEC E OEQGEEAEA EG <HA<M$A2AAA A _ _ xE___ zo or...
II 3 _ ee QQ —€—C—Q——— 2 8 de abril, 1977
da y e ¡lc
Si la política es algo demasiado se-
rio para reservarla exclusivamente a
los políticos, y por ello es y debe ser
asunto de todo el pueblo, aún menos
razón hay para delegarla en un orga-
nismo jurídico como es el Tribunal
Supremo. El fallo de la Sala IV de es-
te Tribunal, por el que la misma se
declaró incompetente para decidir la
legalización o no de los partidos polí-
ticos sometidos a cuarentena por el
Gobierno, tuvo el mérito, al menos,
de dejar las cosas claras y en su pun-
to. El complicado lenguaje jurídico
de la sentencia puede traducirse lla-
namente así: “zapatero, a tus zapa-
tos”,
La decisión del Supremo puso al
Gobierno ante sus responsabilidades,
que nunca debió declinar.
Sin embargo, tal y como estaban
las cosas, no faltaron quienes recono-
cían al Supremo competencia en esta
materia, por muy desnaturalizada
que fuere, y ello desde una perspecti-
va democrática. Un miembro de Jus-
ticia Democrática nos lo razonaba
asf: “Los Tribunales están, o debie-
ran estar, para garantizar los dere-
chos. Cuando es negado o violado un
derecho cívico, hasta el propio Códi-
go Penal castiga la infracción. El Tri-
bunal Supremo debe restablecer la vi-
gencia del derecho que el Gobierno
ha negado al Partido Comunista y a
otros partidos”. Nuestro comunican-
te, que nos decía esto días antes del
fallo, no concebía que el Tribunal
Supremo pudiera inhibirse. Al Go-
bierno le ha pasado lo que suele ocu-
rrirles a los aprendices de brujo: se
pilló los dedos en la ventanilla que le
cerró de golpe y porrazo el Tribunal
Supremo. Una ventanilla que, en
principio, no le estaba destinada.
...
El Gobierno fue el primer sorpren-
dido por esta actitud del Supremo
que algunos llegaron hasta calificar
de “rebelión”. Se comprende la sor-
presa del Gobierno, viniendo de don-
de venía. En efecto, es la primera vez
en estos últimos cuarenta años que el
poder judicial manifiesta su indepen-
dencia del Poder Ejecutivo. Si la oca-
sión elegida para ello no estuviera
cargada de tan graves consecuencias,
cabría felicitarse de ésto y saludar en
el acontecimiento una manifestación
de espíritu democrático. Pero las ra-
zones que inducían a la Sala IV del
Supremo a adoptar tal actitud eran
de muy distinta y aun opuesta natu-
raleza. El muy influyente diario pari-
sino “Le Monde” lo explicaba en un
editorial por hallarse “el cuerpo de
magistrados, como el conjunto de la
Administración del Estado, amplia-
mente dominados todavía por ele-
mentos franquistas”.
“Hemos salvado a España”, se oyó
decir a uno de los magistrados de la
Sala 1V, al abandonar la reunión en la
que habían decidido recusar el nom-
bramiento del señor Becerril como
presidente de la misma. La conocida
significación liberal del señor Becerril
permitía prever una decisión positiva
del Supremo sobre la legalización del
Partido Comunista y, por vía de con-
secuencia, de los demás partidos.
No cabe descartar tampoco el te-
mor que pudieran albergar los magis-
trados a las posibles represalias de
una ultraderecha asesina. Y esto es al-
go que debería haber tenido también
en cuenta el Gobierno.
Sean cuales fueren las motivaciones
de los magistrados, lo cierto es que se
negaron a asumir la responsabilidad
que quería endosarles el Gobierno, y
que es éste el que debe asumirla.
“Sería suicida que no lo hiciera”,
escribía Gil Robles el 2 de abril en
“Ya”. Y debe hacerlo, dice el comu-
nicado del Comité Ejecutivo del PCE,
sin más dilaciones. Pues la cuestión es
urgente. Una urgencia que viene dic-
tada por razones de política interior
y exterior. De política interior por-
que a dos meses de las elecciones está
en cuestión la posibilidad misma de
su celebración. De política exterior,
porque, como dijo “Le Monde”' en el
antecitado editorial, “la prolongación
indefinida de esta paradójica situa-
ción favorece el escepticismo de las
cancillerías extranjeras sobre la vo-
luntad liberal del Régimen”.
*
Entre las escasas opciones que le
quedan al Gobierno, al margen de la
Única razonable, democrática y pa-
triótica, que es la de legalizar a todos
los partidos políticos sin excepción,
IPROLETARIOS
d DE TODOS
NN A LOS PAISES UNIOS!
>
vá
se apuntó la de transferir al Jefe del
Estado el conflicto jurisdiccional en-
tre el Gobierno y el Tribunal Supre-
mo, para que sea él quien decida en
última instancia. Podría hacerse esto
basándose en el artículo segundo de
la Ley de 14 de julio de 1972, que
atribuye al Jefe del Estado la capaci-
dad de resolver las cuestiones y con-
flictos que se promuevan entre las al-
tas instituciones del Estado. Pero se
trata, claro es, de una Ley dictatorial,
hecha a la medida de Franco, y el re-
curso a ella pondría a la Corona en
una situación muy comprometida.
No es pensable que ei Gobierno op-
tase por esta “solución”. No es im-
pensable, en eambio, que se decidie-
ra por procedimientos dilatorios de
carácter jurídico, con la vana espe-
ranza, tal vez, de tener inmovilizado
al PCE. Pero esta línea de acción le
haría correr riesgos muy serios, no
sólo al Gobierno, sino también a la
reforma política.
Pues ahora, como antes, el proble-
ma es de naturaleza política y no ju-
rídica. ¿Son posibles unas elecciones
de las que queden marginadas las cla-
ses trabajadoras, al impedir concurrir
a ellas a partidos que como el PCE las
representan ampliamente? Esta es la
verdadera cuestión. Esta es la reali-
dad. Y la realidad se deja someter. a
juicios de razón, pero no a juicios
procesales.
El PCE ha hecho pública ya su fir-
me negativa de comparecer a las elec-
ciones con candidatos camuflados de
“independientes”, así como la de
transferir sus votos a otros partidos
ya legalizados.
A la hora de escribir estas líneas, es
inminente la reunión de la Comisión
de los diez (o de los nueve, a falta del
PSOE) para una toma de posición an-
te el problema.
Si es cierto, como se dice, que tan-
to Suárez como el Rey y altos man-
dos de las Fuerzas Armadas están
convencidos de la necesidad de la le-
galización, deben hacerlo cuanto an-
tes, ya. Porque no tienen tiempo. El
Gobierno ha cometido un grave error
y debe enmendarlo. Si no es así, este
país se va a poner muy difícil.
Alberto DUERO
yy
El error Supremo
del gobierno
Detenciones ilegales
[Justicia
| |y derechos
ciudadanos
El proyectado mitin CC.OO.-USO en Madrid ha sido disuel-
to arbitraria y violentamente, prohibición sígue siendo el le-
ma de Martín Villa, continúan produciéndose detenciones de
difusores de prensa. En suma, la precariedad de los derechos
cívicos se manifiesta. De ello ha hablado “M.O.” con un
miembro del cuerpo judicial, al que de momento llamaremos
Rafael:
La oposición democrática
planteó hace meses, como una
de las condiciones indispensables
para un proceso electoral míni-
mamente legítimo. el derecho a
las libertades de asociación, reu-
nión y expresión. ¿Qué nos dice
la experiencia de estos meses
transcurridos?
—En primer lugar, la posibili-
dad de reunirse no existe como
derecho, sino como una conce-
sión graciosa del poder. La Ley
de reuniones, ley de Fraga, no
reconoce el derecho de reunión,
sino que concede la posibilidad
de reunirse, de tal modo que
queda siempre para la autoridad
gubernativa el decidir el sí de la
reunión, el cómo y el cuándo.
No se puede decir que haya un
derecho de reunión, sino una to-
lerancia, una concesión por par-
te de la autoridad para que se
realice en determinadas circuns-
tancias,
El ciudadano que milita en una
organización política viene sien-
do detenido cuando difunde el
periódico de su partido o partici-
pa en una manifestación pacffi-
CA...
—En la actualidad el poder no
funciona como árbitro de los de-
rechos del ciudadano, sino como
factor de intimidación ante los
ciudadanos. El poder tiene una
querencia a perpetuarse. Y no
sólo es lo que tú dices de ciuda-
danos que son detenidos por el
hecho de vender cualquier perió-
dico no autorizado. Hay casos
muchísimos más sangrantes: por
ejemplo, obreros de Induyco han
distribuido por las calles papeles
en los que se invitaba a la pobla-
ción a no comprar en El Corte
Inglés. La policía los detenía en-
tonces por este solo hecho. Na-
turalmente, en cuanto llegaban
al Juzgado de Guardia, después
de haber pasado hasta un día y
una noche retenidos en la DGS,
el juez de guardia los ponía en li-
bertad, porque entendía que ha-
cer propaganda para no comprar
en El Corte Inglés es menos de-
lictivo que hacer propaganda pa-
ra que se compre en él. Estas de-
tenciones, breves, que acaban al
llegar al Juzgado, se repiten con
frecuencia, luego no se deben a
errores de la policía, que ya de-
biera saber que los jueces no
consideran estos actos delictivos.
En última instancia, desde el
punto de vista jurídico, estas de-
tenciones son ilegales, pues su-
poniendo que correspondieran a
delitos de propaganda ilegal, cas-
tigados según el código con
arresto mayor y multa, nadie
puede ser detenido, según la ley
de enjuiciamiento criminal. El
artículo 493 de esta ley estable-
ce que lo único que tienen que
hacer los agentes de la autoridad
es tomar la identificación de los
actuantes y denunciar el hecho.
Lo que ocurre es que, durante
40 años, en este país la deten-
ción ha sido desgraciadamente
normal, y no se tiene ningún re-
paro en privar a cualquiera de la
libertad, cuando ésto debiera
siempre ser decidido por una
autoridad judicial adecuada,
La actuación de los jueces, al
poner en libertad a estos deteni-
dos, ¿significa en tu oponión
que en el estamento judicial se
reafirma el criterio a entender la
fusticia como protección del ciu-
dadano?
—Entre nosotros mo existen
unos órganos especialmente en-
cargados de la protección de los
derechos ciudadanos. Esta pro-
tección corresponde por tanto a
los jueces, que deben ser inde-
pendientes de grupos políticos.
Los tribunales deben hacer abs-
tracción, y muchos de ellos en
efecto así lo hacen, de los deba-
tes políticos entre los partidos.
En este sentido, en el poder judi-
cial español, además del movi-
miento de jueces, fiscales y se-
cretarios demócratas que prime-
ro lucharon frontalmente contra
la dictadura, se observa una ten-
dencia a recuperar el propio ser,
5 de abril, 1377 —__—_——_A——————_—_—____—___—_—_—_—__—__—_—__—_—_—__